QUE SIENTO CUANDO OIGO "TAIZÉ"...
Como todos sabéis, hace apenas dos meses, fuimos "siete" los que comenzamos la peregrinación hasta la comunidad de Taizé (Francia); fuimos "siete", pero como José Antonio (Nuestro Párroco) diría; es un símbolo de que fuimos TODOS.
Cuando me pensé realizar esta peregrinación hasta la comunidad de Taizé, fue para mi uno de los momentos, en los me debía plantear a quien escuchar. Por un lado estaba; el "ego interior" ese pequeño corazón inquieto por conocer, aprender así como valorar esas pequeñas cosas que Taizé me ofrecía; y por otro lado estaba ese "ego exterior" ese miedo por el que dirán, esa cuestión, que la mayoría de los jóvenes de hoy en día, no dejamos de plantearnos. Pues bien, como es obvio, opté por escuchar a ese pequeño corazón lleno de:
- Alegría e ilusión por emprender dicho comino.
- Inquietud por abrir nuevas fronteras (conocer gente nueva, lugar...).
- Miedo por que era la única joven que se había decidido a realizar este viaje, puesto que sabia de antemano, que una vez en Taizé iba a estar separada del grupo de origen (a los cuales les doy las gracias, aunque de forma especial a José Antonio, por estar ahí en todo momento...).
Es curioso lo que te puede cambiar la vida en cuestión de unas semanas, puesto que me ha ayudado a reflexionar sobre el sentido que tenia mi vida, y el sentido que yo realmente le quería dar a la misma; Taizé es como un paréntesis en nuestro que hacer diario (monotonía, rutinas...), donde realmente valoras y te das cuenta de la importancia que tienen pequeños gestos como pueden ser una escucha activa, o simplemente esos pequeños momentos de silencio en nuestro bullicio de cada día (los cuales ya ni los recordamos, por el estrés y las prisas para llegar a todos los sitios).
Para finalizar, decir, que Taizé me ha ofrecido una paz interior, me ha ayudado a ver las cosas desde otra perspectiva (valorar mas a la gente que me rodea, familia, amigos...), así como abrir fronteras, ya que en Taizé semanalmente habrá unas 4.000 o 5.000 personas, de los cuales la mayoría jóvenes de todo el mundo. Destacar que uno de los objetivos fundamentales es la oración y la reflexión, pero también se realizan otras actividades como pequeños grupos de dialogo, pasear, tomar un refresco, sin olvidar esas pequeñas fiestas que los jóvenes formábamos cada anochecer.
Doy gracias a nuestro párroco por ofrecernos esta oportunidad, y desde aquí invito a todo el mundo (en especial a los jóvenes) para que se animen a participar en próximos viajes; REALMENTE MERECE LA PENA...!!!
Un saludo
Olmacedo Lasfuentes Marín